Escrito por Domos Agua ● 12-sep-2019 9:00:00

Calidad del Agua Residual para Riego

Calidad del Agua Residual para Riego

Considerando que el sector agrícola emplea la mayor cantidad de agua concesionada en México—alrededor de un 68 y 70 por ciento—, el uso de aguas residuales tratadas se ha convertido en una solución para el riego. 

No obstante, la comprobación de la calidad en este tipo de efluentes es un factor primordial debido a los diversos contaminantes y agentes patógenos que se encuentran en las aguas residuales, los cuales pueden provocar ciertos efectos nocivos a largo plazo para las características físicas del suelo, cultivos y salud de las personas.

¿Cómo evaluar la calidad del agua residual para riego?

Considerando que los efluentes para riego mal tratados pueden afectar directamente el rendimiento general de las actividades agrícolas, en México se han establecido parámetros de calidad óptima de las aguas residuales en la NOM-001-SEMARNAT-1996. Entre los indicadores que se valoran se pueden mencionar:

1. Salinidad

El parámetro que se utiliza para medir la salinidad del agua tratada es la conductividad eléctrica (CE). Si existe un exceso de salinidad es posible que se afecte el rendimiento y tolerancia de los cultivos y sembradíos.

Así, un CE de menor a 0.7 dS/m en el agua de riego se puede administrar a casi cualquier cultivo; un rango entre 0.7 a 3.0 dS/m solo se debe suministrar a cultivos con tolerancia moderada a la salinidad; un porcentaje mayor a 3.0 dS/m se considera no apta para el riego.

2. Sodicidad

Para la medición de sodicidad se utiliza la relación de adsorción de sodio (RAS). Cuando se encuentran altos porcentajes de contenido sódico en las aguas tratadas de riego se interfiere con las propiedades físicas presentes en los suelos, es decir, con el intercambio de cationes como calcio, magnesio, potasio y sodio, provocando pérdidas en su estructura o hinchamiento.

3. Toxicidad iónica

La evaluación de la toxicidad iónica se determina mediante:

  • Boro - En cantidades mínimas este elemento es beneficioso para las plantas, pero en concentraciones alrededor de 1 y 2 mg/L provoca ya un bajo rendimiento.
  • Cloro - Cuando este compuesto es absorbido por las hojas de cultivos puede provocar quemaduras.
  • Sodio - El sodio, como anteriormente se mencionó, degrada el suelo agrícola y también causa quemaduras en los bordes de las hojas.

4. pH

El pH del agua se mide del 1 al 14; donde un pH >7 se considera alcalino y <7 se identifica como ácido. En porcentajes altos, interviene con el proceso normal de absorción de nutrientes. Un rango adecuado de pH oscila entre 6.5 y 8.

5. Nutrientes

Aunque los cultivos pueden aprovechar nutrientes como el potasio, nitrógeno y fósforo, en cantidades excesivas puede haber peligro de eutrofización, donde se da paso a la proliferación de algas en los efluentes.

6. Bacterias

Para determinar la presencia de bacterias se utilizan los parámetros de huevos de helmintos (HH) y coliformes fecales (CF).

Tratamientos complementarios previo al riego

La finalidad de los tratamientos terciarios o complementarios se basa en la remoción de materiales disueltos —sustancias orgánicas, ya sean sintéticas o naturales, gases, bacterias, iones y patógenos (virus)—, para obtener un nivel de depuración mayor en las aguas tratadas.

Desinfección con Rayos Ultravioleta (UV)

Se centra en la transferencia de energía electromagnética a partir de lámparas ultravioletas, las cuales se sumergen en el efluente para destruir el ADN de los microorganismos, inhibiendo así su habilidad reproductiva; con gran efectividad en eliminación de esporas, quistes y virus.

Desinfección con cloro

Permite la oxidación a nivel celular de los organismos patógenos. Existen diferentes formas en las que se puede suministrar, ya sea mediante soluciones de hipoclorito, por gases de cloro o a través de compuestos clorados líquidos o sólidos. En la desinfección se eliminan olores desagradables.

Desinfección con ozono

Posibilita una desinfección mayor en los agentes germinicidas. Cuando entra en contacto con el agua por medio de inyectores, los cuales permiten la corriente de gas ozono, se destruye de manera directa la proteína celular y se da paso a la oxidación de enzimas para la reproducción celular. Además, reduce turbiedades en el agua.

Micro y ultrafiltración por membranas

Ambos tratamientos de desinfección permiten la separación física de partículas, así como la retención de sólidos disueltos. La eficacia de estas técnicas depende del tamaño de los poros de la tecnología de membrana (de 0.1 hasta 10 µm); donde la microfiltración remueve bacterias, mientras la ultrafiltración elimina virus.

La calidad del agua residual para riego es un factor primordial que no debe pasar desapercibido por los agricultores ni productores, ya que una incorrecta desinfección puede repercutir en la estabilidad de los suelos para cultivo y en la salud de las personas.

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Tópicos: plantas de tratamiento de agua, Medio ambiente

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