Escrito por Patricia Sárquis Martínez ● 01-mar-2017 18:01:00

Control de Olores en las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales

Control de Olores en las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales

Como ya hemos visto el tratamiento de las aguas, es una forma de regresar al ambiente las aguas que han sido contaminadas con desechos orgánicos (sanitarias) o químicos (industriales), pero con la menor cantidad de estos contaminantes presentes en ellas; de modo en que se impacte lo menos posible las condiciones naturales de los cuerpos receptores (ríos, mares, lagunas).

El tratamiento de aguas en sí, emplea diversas técnicas y procesos para la eliminación de dichos contaminantes, procesos físico-químicos, biológicos, de separación física mediante el empleo de membranas y de desinfección.

Sin embargo, en el proceso de tratamiento se generan subproductos que pueden causar malos olores en los alrededores de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), hecho por el cual se puede generar un rechazo de las poblaciones aledañas a la instalación de PTAR en sus locaciones. Por ello el conocimiento de la fuente de los olores y de las tecnologías para su control toma importancia.Normalmente los malos olores están asociados a la generación y tratamiento de residuos sólidos como el lodo biológico o químico, así como con el manejo del agua residual misma y con la degradación de la materia orgánica dentro de la planta de tratamiento.

Sabiendo que la composición de las aguas es muy diversa, la causa principal de los malos olores es variada también. Toda planta de tratamiento sea físico-química o biológica, con procesos aerobios o anaerobios mal diseñada u operada es susceptible a generar malos olores.

El medio anaerobio (sin oxígeno) es el más propenso a generar malos olores sobre todo cuando en las aguas se encuentran concentraciones de sulfatos o sulfuros, que pueden producir Sulfuro de Hidrógeno (H2S) con el característico olor a huevo, el cual es un producto natural de la descomposición anaerobia de la materia orgánica.

En los medios aerobios, la causa principal de mal olor es una mala oxigenación o aireación del agua que genera la muerte de los microorganismos provocando mal olor.

Algunas de las causas principales de los malos olores se pueden resumir:

  • Mal diseño de la PTAR lo que incluye errores en el dimensionamiento de equipos, tanques o biomasa
  • Deficiencias en la operación, falta de control en las variables de operación como: cantidad de oxígeno disuelto, fugas, acumulación de lodos (bacterias) viejos o muertos, acidificación de reactores, error en la dosificación de químicos, quema de biogás deficiente.
  • Disposición, si la descarga al cuerpo acuífero está mal calculada, tiene un pH incorrecto o genera turbulencia se puede desprender H2S disuelto en el agua (producido por las bacterias sulfato reductoras).

Las soluciones a los problemas de olores en las PTAR van desde simplemente adecuar el diseño y operación de las mismas, hasta evaluar incluir nuevas o diferentes tecnologías y procesos dentro de la PTAR para evitar la producción de olores, gestionando de manera más eficiente el empleo de microorganismos para la degradación de los contaminantes, ejemplo:

  • Los lodos aeróbicos (que utilizan oxígeno en su metabolismo) bien operados no generan malos olores. Un lodo típico y sano, presenta un olor a tierra mojada que no es desagradable. Para ello es importante verificar la salud del lodo (microorganismos) estos deben de tener un color café medio, ser esponjosos pero no flotar, y precipitar en una carga media de 300-500 ml/lt haciendo la prueba del cono imhoff.
  • Si se trata de un proceso aerobio es importante medir constantemente la concentración de oxígeno disuelto en el agua, un medio sin oxígeno es mortal para los microorganismos que al pasar a condiciones anóxicas morirán generando malos olores.
  • Es de vital importancia amortiguar los cambios en el pH y salinidad (medida en Conductividad Eléctrica); ambos producen que el metabolismo de los microorganismos se altere llevándolos a ser más lentos y por ende ineficientes en la remoción de los contaminantes. Los cambios en el pH también volatilizan el H2S.
  • Verificar el diseño de los sistemas, tiempos de residencia y sobre todo dimensionamiento de los equipos. Un buen diseño es clave para que el sistema tenga la capacidad de tratar el flujo para el que fue diseñado.
  • Uso de filtros de carbón activado pueden ser una opción para retener los malos olores en el carbón el cual los absorbe.
  • Correcto reciclaje de lodos, digestión de lodos, y secado o disposición de los mismos con su correspondiente neutralización.
  • El uso de membranas como lo son los biofiltros o sistemas MBR también permiten tener un efluente libre de moléculas generadores de malos olores. Eficientes en la eliminación de amoniaco, etanol, metano, dióxidos de nitrógeno entre otros.
  • Por último, el Ozono es uno de los agentes oxidantes más eficientes para eliminar las moléculas que generan malos olores, porque simplemente desbarata sus enlaces; sin embargo, es importante saber en qué punto adicionarlo para no matar a los microorganismos que nos están ayudando en el proceso.

Finalmente, el éxito de los procesos de tratamiento de aguas, radica no sólo en instalar la planta y generar agua de buena calidad; sino, lograr la aceptación de la comunidad con una buena operación de la misma para fomentar así el tratamiento e inovaciones para el cuidado y ahorro del agua. 

 

Ø Metcalf & Eddy; 1995 “ingeniería de aguas residuales, tratamiento, vertido y reutilización”. E.d McGraw Hill

Ø Morgan J. M; Revah S;Noyola A.Malos olores en plantas de tratamiento de aguas residuales. Su control a través de procesos biotecnológicos. Ingeniería y Ciencias Ambientales. UNAM 1999

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Tópicos: plantas de tratamiento de agua

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