Escrito por Domos Agua ● 18-ene-2019 8:30:00

Humedales Artificiales en el Tratamiento de Aguas Residuales

Humedales Artificiales en el Tratamiento de Aguas Residuales

Los humedales son terrenos planos naturales con tendencia a inundarse de manera temporal y/o permanente, por ejemplo, esteros, ríos, lagos, pantanos, entre otros. Además de su rica biodiversidad, controlan la erosión costera, las inundaciones y en ellos se lleva a cabo un proceso natural de filtración y purificación del agua.

Humedales artificiales

El ser humano ha creado humedales artificiales que tienen la función de reproducir los procesos de depuración del agua que se da en las zonas naturales. Estos generalmente se construyen en pequeñas aglomeraciones urbanas para el tratamiento de aguas residuales.  Además, se utiliza vegetación similar a la de los naturales para que se genere adecuadamente el proceso de filtración.

La importancia de los humedales artificiales para el tratamiento de aguas residuales se centra en el proceso de depuración que se da a través de diversas fases físicas, químicas y biológicas. La vegetación de estos es distinta a la encontrada en la superficie terrestre, ya que tanto las plantas como los microorganismos se adaptan a este tipo de ecosistema húmedo.

De esta manera, el proceso de las plantas conocidas como hidrófitas consiste en almacenar agua, filtrarla y liberarla. Posteriormente, la materia orgánica se elimina gracias a la capa bacteriana, mientras que los patógenos se descartan con la adsorción sobre partículas del sustrato, sustancias producidas por las raíces y la acción depredadora de microorganismos.

Composición de un humedal artificial

Principalmente, se construye de manera mecánica y se impermeabiliza para que el agua no se filtre al subsuelo.

Para ello, se usan sustratos distintos al que posee el terreno original para el enraizamiento de la vegetación y la fijación de la biopelícula bacteriana que interviene en el proceso de depuración. El agua a tratar se filtra a través del sustrato y las plantas reteniendo sedimentos y contaminantes.

Además de las hidrófitas encontramos plantas helófitas, la cuales viven en superficies poco profundas cuyos tallos emergen fuera del agua. Debido a la falta de oxígeno, estas plantas cuentan con canales internos que envían oxígeno hasta las raíces y lo inyectan en el medio acuático.

El agua con alto nivel de oxígeno favorece el desarrollo de las bacterias aerobias, indispensables para degradar materia orgánica y neutralizar agentes patógenos.

Tipos de humedales artificiales

De acuerdo con la forma de circulación del agua, los humedales artificiales pueden ser superficiales o subterráneos.

Humedales superficiales

El agua circula por encima del sustrato donde están enraizadas las plantas, estando en contacto directo con la atmósfera. Son humedales que abarcan varias hectáreas con aguas de poca profundidad (unos 4 metros) y son utilizados principalmente para tratar agua derivada de procedimientos secundarios. Así, esta se filtra al pasar a través de tallos y raíces. 

No obstante, la película bacteriana que elimina contaminantes se forma con tallos, raíces y hojas caídas.

Humedales subterráneos o subsuperficiales

En estos humedales el agua se filtra pasando a través de una superficie granular permeable y las raíces de las plantas. Generalmente se utilizan como tratamiento secundario de aguas residuales de pequeñas poblaciones. Dichos humedales requieren menor profundidad que los sistemas superficiales y suelen ser más pequeños. La ventaja de estos es que no generan malos olores ni mosquitos y, debido a la acumulación de restos vegetales, crean una protección térmica ideal para climas fríos.

Además de la eficiencia de los humedales artificiales para el tratamiento de aguas residuales, estos son muy agradables a la vista gracias al diseño natural de su entorno.

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Tópicos: Plantas de Tratamiento de Aguas Municipales

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