Escrito por Domos Agua ● 28-ago-2019 12:45:39

Tratamiento de Aguas Residuales para Sistemas de Riego

Tratamiento de Aguas Residuales para Sistemas de Riego

Los sistemas de riego son parte esencial para el sector agrícola, ya que por medio de estos se cubren las necesidades idóneas de agua cuando existe una escasez de precipitaciones pluviales o debido a condiciones ambientales desfavorables en ciertas zonas geográficas.

A diferencia de la agricultura temporal, aquella que depende únicamente de la lluvia y de un buen rendimiento de los suelos en determinadas regiones, los cultivos por riego aportan mayor eficacia y eficiencia. Tan solo una hectárea con sistema de riego puede resultar 3 veces más productiva en comparación con los de temporal o secano.

No obstante, ya que estos sistemas requieren del suministro constante de agua, resulta alarmante la situación actual en la que se encuentra el país en cuanto a disponibilidad y distribución de los recursos hídricos.

De hecho, el país solo dispone del 0.1 por ciento del agua dulce total a nivel mundial y la utilización de este recurso está destinando principalmente hacia el sector agrícola, el cual emplea un aproximado del 70% del agua del territorio. Por ello, en las últimas décadas se habla sobre el uso de aguas tratadas en los sistemas de riego para la obtención de beneficios tanto económicos como medioambientales.

Beneficios del tratamiento de aguas residuales para sistemas de riego

1. Beneficios económicos

Para los agricultores y productores, la utilización de aguas tratadas para los sistemas de riego representa una gran reducción en los costos de distribución y bombeo de agua, así como de las tarifas impuestas de acuerdo al consumo de agua potable. En sí, esto se debe a la actual situación de agotamiento y sobreexplotación de los diversos cuerpos acuíferos del país, lo que da paso a un aumento significativo de los precios. 

Asimismo, con las aguas tratadas es posible aumentar la productividad en los sistemas de riego, ya que se garantiza la utilización continua de este recurso sin tener que preocuparse por el desabasto o por situaciones climáticas. De esta manera, no se interrumpen las actividades agrícolas y se permite el incremento de sus ganancias al ampliar las áreas regables.

De igual forma, a través del tratamiento de aguas residuales para sistemas de riego los agricultores ahorran en gastos destinados a fertilizantes gracias a los diversos nutrientes que se encuentran en este tipo de efluentes y, los cuales, son aprovechados por los filtros naturales de suelos y plantas.

2. Beneficios medioambientales

México posee 6.5 millones de hectáreas con algún tipo de sistema de riego, en donde 3.2 millones pertenecen a más de 40 mil unidades de riego (UR) y 3.3 millones comprendidos en los 86 distritos de riego (DR).

Ahora bien, según estadísticas de Conagua, se estima que debido a la inadecuada infraestructura de riego en el país se desperdicia el 57 por ciento del agua destinada para los sectores agrícolas. En este sentido, el tratamiento de aguas residuales favorece el reúso de este líquido, permitiendo que el agua dulce y de mayor calidad se destine para sectores que lo requieren más, por ejemplo, para el consumo humano.

En sí, esto posibilita que el agua concesionada se racionalice de la mejor manera posible, evitando que el país enfrente a un futuro problemas serios sobre disponibilidad del agua y sobreexplotación de acuíferos.

Con las aguas tratadas para riego se reduce el vertido de grandes cantidades de efluentes residuales hacia ríos, mares y lagos, previniendo así su contaminación, y se evita el uso de agroquímicos nocivos para los suelos y cultivos.

Gestión de riesgos de las aguas tratadas para sistemas de riego

No obstante, el tratamiento de aguas residuales para sistemas de riego conlleva varios riesgos que, de no ser cuidadosamente atendidos, pueden interferir de forma directa en el rendimiento de los campos agrícolas y generar efectos nocivos para las plantas, suelos y seres humanos.

Por ello, la calidad de las aguas tratadas para riego se determina por el porcentaje de patógenos coliformes fecales y huevos de helmintos que se encuentran en los efluentes conforme la NOM-001-SEMARNAT-96, dependiendo de si se trata de riego restringido (para cultivos que no se consumen crudos) o no restringido (para cultivos de consumo en crudo).

Parámetros Unidad (Número más Probable/100 mL)

Coliformes fecales
Promedio mensual Promedio diario
2000 1000
  Unidad (Huevos/l)
Huevos de Helmintos Riego restringido Riego no restringido
5 1

 

No obstante, para determinar qué sistema de riego emplear es indispensable considerar el tipo de sembradío o vegetación y el nivel de tratamiento de aguas residuales, lo que implica analizar los diferentes parámetros de la calidad de agua tratada, desde el tipo de pH, corriente eléctrica (CE), niveles de carbonatos, sulfatos, sodio, bicarbonatos, magnesio, cloruro y potasio.

En definitiva, el uso de aguas tratadas para los sistemas de riego genera grandes beneficios económicos y medioambientales.

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Tópicos: plantas de tratamiento de agua, Plantas de tratamiento de agua en la industria, Ahorro de Agua

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